Por qué esto importa tanto
Ya lo dijimos en otros artículos de este cluster, pero acá es donde aterriza: una norma citada en las especificaciones técnicas de tu contrato es obligatoria para ese contrato, aunque ninguna ley la mencione y aunque la OGUC no la nombre.
Esa es la posición que ha sostenido la Contraloría General de la República. En el Dictamen E444480N24, de enero de 2024, referido a la norma chilena sobre pinturas intumescentes, concluyó que la norma no resulta obligatoria, salvo que ello sea expresamente establecido en las bases y demás antecedentes del respectivo contrato.
Cada línea de tus especificaciones técnicas que dice «según NCh tanto» es una obligación que alguien está asumiendo. Si eres el mandante, es una exigencia que podrás hacer valer. Si eres el contratista, es una obligación que acabas de firmar. En ambos casos conviene saber qué dice esa norma antes de ponerle la firma al documento.
Cómo se cita bien una norma
Una cita bien hecha tiene cuatro elementos. Parece exagerado; no lo es.
El cuarto elemento merece una explicación, porque es el que casi nadie considera. Una norma puede tener cincuenta páginas con requisitos de producto, métodos de ensayo, criterios de muestreo y anexos informativos. Escribir «cumplirá la NCh tanto» a secas obliga —en teoría— a todo el documento, incluidos requisitos que quizás no tienen ningún sentido para tu obra.
Tres cláusulas que conviene incluir
Más allá de citar bien cada norma, hay tres cláusulas generales que resuelven de antemano las discusiones que más se repiten.
| Situación que resuelve | Qué conviene escribir |
|---|---|
| La norma se actualiza durante la obra | «Si durante la ejecución entra en vigencia una edición posterior de alguna de las normas citadas, las partes acordarán por escrito cuál se aplicará» |
| Hay contradicción entre documentos | Un orden de prelación expreso: qué manda si el plano dice una cosa y las especificaciones otra |
| Se exige un ensayo sin decir quién lo paga | Definir quién contrata el laboratorio, quién asume el costo y qué pasa si el ensayo resulta no conforme |
Las especificaciones dicen «se realizarán ensayos según NCh tanto» y no dicen cuántos, con qué frecuencia, quién los encarga ni quién los paga. Cuando llega el momento, el mandante entiende que van incluidos en el precio y el contratista entiende que son un adicional. Esa discusión se evita con dos líneas al redactar.
Lo que no hay que hacer
Cuatro prácticas frecuentes que generan más problemas de los que resuelven:
- «Se cumplirá toda la normativa vigente». Suena responsable y no significa nada operativo. ¿Qué normativa? ¿Vigente cuándo: al momento de licitar, de contratar o de ejecutar? Es una cláusula que solo sirve para discutir después.
- Citar la norma sin año. Deja abierta la edición, y cuando hay dos ediciones en circulación cada parte invocará la que le convenga.
- Copiar la lista de normas de otro proyecto sin revisarla. Es el origen de la mayoría de las citas a ediciones reemplazadas y de las normas que no tienen nada que ver con la obra.
- Citar normas extranjeras sin decir cómo se acredita el cumplimiento. Exigir un estándar que ningún laboratorio local ensaya convierte una exigencia razonable en un problema logístico.
Una revisión de media hora
Antes de emitir unas especificaciones técnicas —o antes de firmarlas, si estás del otro lado— este chequeo toma poco y evita mucho:
Ejemplo real: la norma que no existía
Nos tocó revisar las especificaciones técnicas de un proyecto donde aparecía citada una norma chilena con número y año. La partida correspondiente estaba ejecutada y el mandante exigía el certificado de cumplimiento antes de cursar el estado de pago.
El contratista fue al laboratorio. El laboratorio respondió que no podía emitir ese certificado, por la razón más simple posible: esa norma no existe. El número no correspondía a ninguna norma chilena de esa materia, y el año tampoco calzaba con ninguna edición.
El origen del problema estaba en el escritorio: quien redactó las especificaciones tomó la referencia de un sitio web que se presentaba como especializado y que publica normas chilenas inventadas. Nadie lo verificó, la línea entró al documento, el documento se firmó, y meses después había una partida ejecutada sin forma posible de acreditar su cumplimiento.
Hay sitios web que publican listados de «normas chilenas» con números y años que no corresponden a ninguna norma real. Se ven profesionales, están bien posicionados en los buscadores y a veces citan artículos de la OGUC que tampoco existen. Verificar contra el catálogo del INN toma dos minutos y es gratis. No hay excusa para no hacerlo.
El error que más caro sale
Es un error distinto de los anteriores y más sutil. Unas especificaciones técnicas cargadas de normas que nadie va a comprobar no protegen al mandante: lo perjudican.
Primero, porque el contratista que las lee con atención las presupuesta, y el que no las lee cotiza más barato y gana la licitación. El resultado es que el rigor se castiga y la improvisación se premia.
Y segundo, porque cuando hay un problema y el mandante intenta hacer valer una de esas exigencias, la defensa obvia del contratista es que nunca se verificó ninguna, que hubo una práctica aceptada durante toda la obra y que no se puede invocar solo la que conviene. Es preferible exigir cinco normas y verificarlas, que exigir cuarenta y no mirar ninguna.
Consejo profesional GHM
Nuestro consejo tiene dos partes, según de qué lado del contrato estés.
Si redactas especificaciones técnicas: haz la lista de normas citadas, verifica cada una en la ficha del INN, saca las que no correspondan a la obra y agrega las tres cláusulas de más arriba. Es una tarde de trabajo y protege el proyecto completo.
Si vas a firmar un contrato de obra: haz exactamente el mismo ejercicio, pero con otra pregunta en la cabeza: «¿puedo cumplir esto y cuánto me cuesta?». Si aparece una norma que no puedes acreditar con laboratorios locales, ese es el momento de plantearlo, no cuando la partida esté ejecutada.
Y si eres propietario contratando una obra pequeña, sin licitación ni bases: pídele a tu arquitecto que las normas que cite sean pocas, pertinentes y verificables. Unas especificaciones de tres páginas que se cumplen valen más que veinte páginas que nadie va a leer.
Preguntas frecuentes
¿Una norma citada en el contrato es obligatoria aunque no esté en la OGUC?
Sí, para ese contrato. Así lo ha sostenido la Contraloría General de la República: la norma no resulta obligatoria salvo que ello se establezca expresamente en las bases y demás antecedentes del contrato. Citarla en las especificaciones técnicas es precisamente ese establecimiento expreso.
¿Hay que indicar el año de la edición al citar una norma?
Siempre. Sin año, la referencia queda abierta y cuando hay dos ediciones en circulación cada parte invocará la que le convenga. Indicar el año convierte una ambigüedad en una obligación concreta.
¿Sirve escribir 'se cumplirá toda la normativa vigente'?
Casi no sirve. Es una cláusula de apariencia responsable que no define qué normativa ni vigente en qué momento. En una disputa, una redacción así rara vez resuelve algo a favor de quien la escribió.
¿Qué pasa si la norma citada se actualiza durante la obra?
Por eso conviene incluir una cláusula que lo prevea, estableciendo que las partes acordarán por escrito qué edición se aplica si entra en vigencia una posterior. Sin esa cláusula, la discusión se abre justo cuando la partida está en ejecución.
¿Quién paga los ensayos que exigen las especificaciones técnicas?
Quien diga el contrato. Si el contrato no lo dice, es una de las discusiones más frecuentes en obra. Conviene definir quién contrata el laboratorio, quién asume el costo y qué ocurre si el resultado es no conforme.
¿Puedo exigir solo una parte de una norma?
Sí, y suele ser lo más razonable. Una norma puede traer requisitos de producto, métodos de ensayo y anexos que no tienen relación con tu obra. Precisar qué se exige evita obligaciones que nadie quiso asumir.
¿Cómo verifico que una norma citada existe?
Consultando la ficha de la norma en el catálogo del INN, que es gratuita. Ahí aparece el número, el título oficial, el año de la edición y su estado. Si no aparece nada, esa norma no existe con ese número.
¿Es cierto que hay sitios web con normas chilenas inventadas?
Sí, y es un problema real. Circulan listados con números y años que no corresponden a ninguna norma chilena, a veces junto a citas de artículos de la OGUC que tampoco existen. Verificar en el catálogo del INN antes de citar es la única protección.
¿Conviene citar muchas normas para estar más protegido?
No. Unas especificaciones cargadas de normas que nadie verifica terminan debilitando la posición del mandante, porque instalan una práctica de no verificación durante toda la obra. Es preferible exigir pocas normas y comprobarlas efectivamente.
¿Qué orden de prelación conviene establecer entre documentos?
Uno expreso, escrito en el contrato: qué manda si el plano contradice a las especificaciones técnicas, y qué manda si las especificaciones contradicen a las bases. Es una cláusula corta que ahorra discusiones largas.
¿Quieres que revisemos las especificaciones técnicas de tu proyecto?
En GHM Civil verificamos cada norma citada, sacamos las que no corresponden y dejamos las cláusulas que evitan discusiones en obra. Talca y toda la Región del Maule.