Qué son estos decretos
Hasta acá hemos hablado de normas chilenas y de decretos que las oficializan. Hay una tercera figura que conviene conocer: los reglamentos dictados por el MINVU, que no oficializan una norma sino que fijan directamente requisitos de diseño.
Dos de ellos son centrales en el cálculo estructural chileno, y ambos son de 2011: el DS 60, sobre hormigón armado, y el DS 61, sobre diseño sísmico.
Un decreto de oficialización toma una norma chilena y la declara obligatoria. Un reglamento como estos establece él mismo los requisitos, y puede además mandar aplicar otros documentos, incluso extranjeros. Es un instrumento más potente y menos conocido.
DS 60: hormigón armado
El Decreto Supremo N° 60 de 2011 del MINVU es el «Reglamento que fija los requisitos de diseño y cálculo para el hormigón armado».
Su particularidad más comentada es que remite al ACI 318, el reglamento del American Concrete Institute, que es el documento de referencia mundial en hormigón armado, en una versión determinada y con modificaciones propias para Chile.
En el sector chileno se cita habitualmente el ACI 318S-08, la versión en español de 2008, como el documento que el DS 60 manda aplicar. No pudimos verificar esa versión exacta contra el texto del decreto en esta revisión: los documentos disponibles no permitieron extraer el texto. Lo consignamos como dato de uso extendido en la ingeniería estructural chilena, no como cita verificada. Si necesitas la versión exacta, confírmala con tu calculista o directamente en el texto del decreto.
DS 61: diseño sísmico
El Decreto Supremo N° 61 de 2011 del MINVU es el reglamento de diseño sísmico de edificios. Nació después del terremoto de 2010, como parte de la respuesta técnica a lo aprendido en ese evento, y desde entonces ha trabajado en conjunto con la norma sísmica de edificios.
Su contribución más conocida fue en materia de clasificación de suelos y en los parámetros asociados. El comportamiento de un edificio en un sismo depende fuertemente del suelo sobre el que está fundado, y ese fue uno de los aprendizajes más claros de 2010.
La situación del DS 61 hoy
Acá hay una pregunta que está circulando bastante en oficinas de cálculo, y merece una respuesta honesta en vez de una respuesta rápida.
En agosto de 2026, el Decreto Exento N° 28 del MINVU oficializó la nueva edición de la norma sísmica de edificios, con vigencia diferida de seis meses. Ese decreto deja sin efecto la declaración de norma oficial de la edición anterior.
No pudimos verificar que ese decreto derogue el DS 61 de 2011. Son actos jurídicamente distintos: dejar sin efecto la declaración de norma oficial de una norma técnica no equivale necesariamente a derogar un decreto reglamentario. Y hay evidencia en contra de darlo por derogado: el MINVU sigue listando el DS 61 como vigente, y documentos técnicos publicados durante 2026 continúan aplicándolo. Por eso, cuando alguien te diga que «el DS 61 ya no existe», la respuesta correcta es que eso no está establecido.
Nuestra posición editorial es simple: preferimos decirte que hay una duda a inventarte una certeza. Esta es exactamente la clase de punto que se decanta durante la marcha blanca, cuando las oficinas, los revisores y las Direcciones de Obras empiezan a aplicar el nuevo marco y aparecen los criterios.
Cuando la norma chilena manda aplicar una extranjera
El caso del DS 60 ilustra algo que sorprende a mucha gente: la reglamentación chilena puede mandar aplicar un documento extranjero.
No es una anomalía ni una dejación. Es una decisión técnica bastante razonable, y conviene entender por qué.
La consecuencia práctica para un calculista es que su biblioteca de referencia no es solo chilena. Y la consecuencia para quien contrata es que conviene preguntar: ¿con qué cuerpo normativo completo se calculó este proyecto?.
Qué significa esto para un propietario
Si no eres del rubro, nada de esto es algo que tengas que dominar. Pero hay una consecuencia concreta que sí te toca.
La memoria de cálculo de tu proyecto debería declarar, de manera expresa, con qué marco normativo se trabajó: qué normas chilenas, qué reglamentos del MINVU y, si corresponde, qué documentos de referencia extranjeros y en qué versión.
Porque si años después hay que ampliar, reforzar o reparar tu casa, el profesional que intervenga necesita saber con qué criterio se calculó lo existente. Una memoria sin marco normativo declarado obliga a reconstruir supuestos, y reconstruir supuestos es caro, lento e incierto.
Ejemplo real: la memoria sin marco declarado
Una familia de Talca quiso ampliar en altura una vivienda construida hacía unos doce años. Tenían la carpeta del permiso original, lo que ya es más de lo que tiene la mayoría.
El problema apareció al revisar la memoria de cálculo: entregaba resultados y dimensionamientos, pero no declaraba con qué cuerpo normativo se había trabajado. No indicaba edición de las normas aplicadas ni reglamentos considerados.
Para el calculista que evaluó la ampliación, eso significó no poder dar por buenos los supuestos de la estructura existente. Hubo que hacer verificaciones adicionales: levantamiento de lo construido, ensayos no destructivos y recálculo de la estructura original con el marco actual.
Todo eso se facturó, y se facturó por encima de lo que habría costado si la memoria original hubiera tenido una página declarando el marco normativo. Una página.
El error que más caro sale
Es el error documental más caro que puede cometer un propietario, y es completamente gratuito de evitar.
La memoria de cálculo es el documento que explica por qué tu casa está en pie. Contiene los supuestos, las cargas consideradas, el marco normativo aplicado y el dimensionamiento de cada elemento. Sin ella, cualquier intervención futura parte de cero.
Y no es solo la memoria: los planos de estructura, los certificados de materiales, los informes de ensayos. Esa carpeta es parte del valor de tu propiedad, no papeleo del trámite. Guárdala, y guarda además una copia digital: el papel se pierde, se moja y se traspapela con los años.
Consejo profesional GHM
Pide que la memoria de cálculo declare el marco normativo de manera expresa. Qué normas chilenas, en qué edición, qué reglamentos del MINVU y qué documentos de referencia. Es una exigencia razonable y ningún calculista serio la va a objetar.
Y durante una marcha blanca, pide que se declare también la fecha. «Calculado conforme al marco vigente al 15 de septiembre de 2026» es una frase que resuelve de antemano cualquier discusión futura sobre qué versión se usó y por qué.
Por último, para constructoras y oficinas: armen una carpeta técnica digital por obra, con planos, memorias, certificados y ensayos. Cuesta poco mantenerla al día durante la obra y vale muchísimo cuando alguien pregunta algo años después. Es, además, la mejor defensa disponible si alguna vez hay un reclamo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el DS 60 de 2011?
Es el reglamento del MINVU que fija los requisitos de diseño y cálculo para el hormigón armado. A diferencia de un decreto de oficialización, no declara oficial una norma chilena sino que establece directamente requisitos, remitiendo al reglamento ACI 318 con modificaciones para Chile.
¿Qué versión del ACI 318 manda aplicar el DS 60?
En el sector se cita habitualmente el ACI 318S-08, la versión en español de 2008. No pudimos verificar esa versión contra el texto del decreto en esta revisión, así que lo consignamos como dato de uso extendido y no como cita verificada. Confírmalo con tu calculista.
¿Qué es el DS 61 de 2011?
Es el reglamento del MINVU de diseño sísmico de edificios, dictado después del terremoto de 2010. Su contribución más conocida está en la clasificación de suelos y en los parámetros asociados al comportamiento sísmico.
¿El DS 61 sigue vigente?
No podemos afirmar que haya sido derogado. El MINVU lo sigue listando como vigente y documentos técnicos publicados durante 2026 lo aplican. Lo que el Decreto Exento N° 28 hace es dejar sin efecto la declaración de norma oficial de la edición anterior de la norma sísmica, que es un acto jurídicamente distinto.
¿Por qué Chile aplica un reglamento estadounidense?
Porque documentos como el ACI 318 concentran décadas de investigación internacional y desarrollar uno equivalente desde cero excedería lo razonable para el país. Eso sí, la adopción no es a ciegas: el decreto introduce modificaciones para la realidad sísmica chilena.
¿Cuál es la diferencia entre un reglamento y un decreto de oficialización?
Un decreto de oficialización toma una norma chilena y la declara obligatoria. Un reglamento como el DS 60 establece él mismo los requisitos y puede mandar aplicar otros documentos, incluso extranjeros. Es un instrumento más potente.
¿Qué debe declarar una memoria de cálculo?
Con qué marco normativo se trabajó: qué normas chilenas y en qué edición, qué reglamentos del MINVU y, si corresponde, qué documentos de referencia extranjeros y en qué versión. Durante una marcha blanca conviene además declarar la fecha de referencia.
¿Por qué debo guardar la memoria de cálculo de mi casa?
Porque es el documento que explica por qué tu casa está en pie: supuestos, cargas, marco normativo y dimensionamiento. Sin ella, cualquier ampliación, refuerzo o reparación futura parte de cero y cuesta bastante más.
Si quiero ampliar, ¿basta con la memoria original?
Ayuda mucho, pero el calculista igualmente debe evaluar la estructura existente y su interacción con lo nuevo. Lo que la memoria evita es tener que reconstruir supuestos desde cero, que es la parte cara del proceso.
¿Qué otros documentos debo conservar de mi obra?
Planos de arquitectura y de estructura, memoria de cálculo, certificados de materiales, informes de ensayos de hormigón, declaraciones de instalaciones y el expediente municipal. Conviene tener copia digital además del papel.
¿Necesitas evaluar una estructura existente antes de ampliar?
En GHM Civil coordinamos el levantamiento, la evaluación estructural y el proyecto de ampliación, con carpeta técnica completa. Talca y toda la Región del Maule.